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Museotik Historias

J.B. Delmas y El Viaje pintoresco de las Provincias Vascongadas

Las imprentas de la familia Delmas constituyeron uno de los pilares más relevantes de la actividad editorial de Bilbao y de Bizkaia a lo largo del siglo XIX. La saga de los Delmas se involucró con éxito en la vida sociocultural de la capital vizcaína y sus publicaciones permiten recorrer con suma precisión acontecimientos y sucesos surgidos década a década.

La actividad de la familia se inició con la llegada de Nicolás Delmas a Bilbao en 1809 donde fundó una librería e imprenta en 1816. Tras el estallido de la I Guerra Carlista fue nombrado impresor del Señorío de Bizkaia en 1834, lo que le proporcionó además de prestigio una buena posición económica. En su imprenta se publicaba entre otras, disposiciones emanadas del señorío, el Boletín Oficial de Vizcaya, el Boletín de Comercio, instrucción y Obras Públicas o las Actas de las Juntas de Guernica.

Su hijo Juan Eustaquio Delmas fue una persona erudita, interesado en la historia, tradiciones y cultura vasca. Periodista, escritor y político participó activamente en la vida social de la época. Nació en Bilbao en 1820, y a los 17 años colaboraba en el semanario El Bilbaíno. En 1843 viaja a París para estudiar derecho y dibujo de paisaje con Jules Coignet y litografía en la Maison Ch. Coquin y en la de Godefroy Engelmann, litógrafo de origen alemán que fue uno de los introductores de la litografía en Francia e inventor de la cromolitografía. En 1845 regresa a Bilbao donde se casa y comienza a trabajar en el establecimiento de su padre.

Los conocimientos adquiridos en París le permiten introducir mejoras en la litografía y comienza a editar El Viaje pintoresco por las provincias Vascongadas. Pocos años después funda y publica el periódico Irurac-bat. En 1852 muere su padre y hereda la Imprenta Delmas ostentando el título de impresor del Señorío hasta la creación de la Casa de Misericordia en 1884. A partir de ese momento compite con la Imprenta Viuda de Delmas, fundada por la segunda esposa de su padre, María de Sagasti, junto a su hijo Eduardo Delmas Sagasti. En este tiempo publica todo tipo de impresos, edita litografías y periódicos, asesora y colabora con investigadores y coleccionistas de su entorno y también de Madrid, y escribe para revistas culturales.

En 1846 Delmas edita El viaje pintoresco por las Provincias Vascongadas y, en 1864 su obra cumbre, la Guía histórico-descriptiva del viajero en el Señorío de Vizcaya acompañadas ambas de litografías de los principales monumentos y antigüedades del territorio de Bizkaia.

El título completo es "Viaje Pintoresco por las Provincias Vascongadas. Obra destinada a dar a conocer su historia y sus principales vistas, monumentos y antigüedades, etc en láminas litografiadas copiadas del daguerrotipo y del natural por J. D. y acompañadas de texto", impresa y editada por Nicolás Delmas, Bilbao, 1846. En este trabajo se sumaron otros colaboradores como Francisco de Hormaeche, que además de escritor, ocupó varios cargos políticos: fue secretario de gobierno del Señorío de Vizcaya, diputado a Cortes y funcionario del Ministerio de Gobernación. También participó el periodista bilbaíno Luis María de Elejaga. Hormaeche, al que se le atribuye la mayor parte del texto escrito, viajó por todo el territorio vizcaíno acompañado de su amigo Loizaga, que hizo el plano topográfico y Delmas, a quien encargó los dibujos y litografías que se incluyeron en el trabajo final, participando también el grabador alavés Pablo Bausac.

En un principio la obra iba a extenderse a Gipuzkoa, Álava e incluso Navarra, pero se desconoce por qué no se publicó nada de estos territorios, ni de la parte histórica ni de la descriptiva.

El Museo Vasco de Bilbao conserva varias litografías, muchas de ellas iluminadas a mano que ilustraron esta obra.

El Viaje Pintoresco por las Provincias Vascongadas es una de las publicaciones de la época romántica bilbaína más peculiar. Delmas fue un hombre curioso que conocía perfectamente las costumbres y gustos de las ciudades europeas, seguramente se dio cuenta de que Bizkaia necesitaba un manual para el viajero que recogiese lo interesante de la tierra siguiendo la moda literaria de los libros de viajes al gusto de las minorías ilustradas. Quizá esto fue lo que dio origen a la Guía histórico-descriptiva del viajero en el Señorío de Vizcaya. La obra observa directamente la Bizkaia de los últimos tiempos isabelinos, y sus relatos han sido de gran interés para aprender y comprender las costumbres de las gentes de entonces, la semblanza de los pueblos, los modos de vida.

Delmas fue vicepresidente de la Comisión de Monumentos de Vizcaya y con estas obras pretendió dejar para la posteridad un valioso testimonio de la época, y mostrar y proteger el patrimonio cultural de Bizkaia.

Además de las publicaciones institucionales y monográficas, los Delmas están estrechamente ligados a la actividad periodística de la villa de Bilbao. En 1833 fundaron e imprimieron el periódico El compilador vizcaíno, El Vascongado en 1840 y en 1851 Irurac-bat, dirigido por Juan E. Delmas, periódico que influyó notablemente como órgano de debate político y cultural. En 1852 el Boletín de Comercio Político y Marítimo, y en 1853 El Avisador. Juan Eustaquio también colaboró en medios como El Correo Vascongado, la Revista de Vizcaya y Euskal Erria.

Juan Eustaquio Delmas falleció en Madrid el 25 de octubre de 1892 sin haber podido concluir la ambiciosa obra en la que entonces trabajaba, la Biografía Universal de los Claros Varones de Vizcaya, en la que ocupa un lugar de honor.

El Museo Vasco de Bilbao conserva un retrato de Delmas, que forma parte de la "Galería de Celebridades Vizcainas", una colección originalmente integrada por 239 retratos al óleo de personajes famosos y notables, destacados en muy diversos campos de la actividad y la vida cotidiana de los últimos años del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX en Bizkaia y, muy particularmente, en la Villa de Bilbao. La Galería surge, en torno a 1950 de la mano de los hermanos José Antonio y Luis de Lerchundi y Sirotich, quienes prentendían preservar para la memoria futura su pasado más reciente, a través de la imagen de los hombres y mujeres destacados en aquella época.

Las obras que aparecen en esta historia pertenecen a los siguientes museos: