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Museotik Historias

Una saga de pintores: Los Arrúe

Los hermanos Arrúe participaron activamente en la dinamización del arte vasco en los inicios del siglo XX. Se iniciaron desde la infancia en el oficio de la pintura. Huérfanos de madre, su tía Matilde, que era anticuaria de profesión, les ayudó junto a su padre a adquirir un importante bagaje artístico gracias a sus viajes y estancias formativas por Europa.

Una vez finalizada la formación participaron en la Asociación de Artistas Vascos (1911), y tomaron parte de varias exposiciones incluso internacionales. Alberto, José, Ricardo y Ramiro Arrúe cultivaron el género costumbrista al que dotaron de una estética moderna y compartieron influencias compositivas y artísticas, aunque cada uno con su personalidad pictórica.

Alberto Arrúe es el mayor de los hermanos (Bilbao, 1878 - 1944). Inicia su formación en el estudio de Antonio Lecuona, también asiste a la Escuela de Artes y Oficios de Bilbao y es pensionado por la mecenas bilbaína Casilda de Iturrizar, Viuda de Epalza. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid participando en la Exposición Nacional de Bellas Artes. En 1897 viaja a Italia e instala en Roma su taller de pintura, en el que permanece hasta 1900 que se traslada a París gracias a una beca de la Diputación Foral de Bizkaia. En París frecuenta la Academia Colarossi donde se relaciona con artistas vascos como Paco Durrio, Quintín de la Torre o Aurelio Arteta. En 1904 se presenta de nuevo a la Exposición Nacional de Bellas Artes en Madrid y en 1911 interviene en la fundación de la Asociación de Artistas Vascos y es su primer presidente. De nuevo es becado por la Diputación e inicia una etapa en la que participa en numerosas exposiciones en Buenos Aires, Londres o Burdeos.

La Asociación de Artistas Vascos se fundó con la finalidad de fomentar el desarrollo de las bellas artes como alternativa a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes que se celebraban en Madrid situando a Bilbao en un centro de vanguardia, pionero de nuevas tendencias artísticas frente al academicismo y potenciando el arte moderno. Su prioridad era lograr una mayor proyección de los artistas renovadores dentro de la sociedad vasca a través de sus exposiciones, conferencias y de distintos actos culturales.

José Arrúe es el segundo de los hermanos (Bilbao 1885-Llodio 1977). En su formación sigue los pasos de su hermano Alberto. Con tan solo quince años se traslada a Barcelona y asiste a las clases del Círculo Artístico donde se relaciona con pintores catalanes como Rusiñoll o Nonell. En 1905 se establece con su hermano Alberto en París formándose en la Academia Colarossi y poco más tarde viaja por Italia donde estudia las obras de los grandes maestros. En 1908 regresa a Bilbao fundando una revista El Coitao. Mal llamao, junto a Gustavo de Maeztu, Nemesio Mongrobejo, Ramón Basterra o Miguel de Unamuno. Se trataba de un semanario cultural de corte satírico surgido en un Bilbao próspero y cada vez más nacionalista, que, aunque solo se publicaron ocho números supuso un antecedente de la ideologización de los artistas vascos.

En 1913 vuelve a París, pero con el estallido de la I Guerra Mundial se instala en Orozko donde realiza una cantidad de obras de temática vasca. Más tarde vuelve a Bilbao donde colabora en prensa y participa en varias exposiciones. Al llegar la Guerra Civil es encarcelado por su ideología antifascista y pierde todo patrimonio, lo que le lleva a renunciar a su vida artística. Años después, en 1963, retoma la pintura en Llodio, donde fallece.

Ricardo Arrúe (Bilbao 1889-Caracas 1978) se trasladó a los catorce años a San Juan de Luz regresando a Bilbao cuando fue llamado al servicio militar. Artísticamente se especializó en el esmalte sobre metal y la cerámica, lo que le valió en 1924 el premio del Certamen Nacional de Artes Decorativas y en 1925 la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas de París, participando en numerosas exposiciones en París, Londres, Montevideo. La Guerra Civil le lleva a Chile, República Dominicana estableciéndose en Caracas donde es profesor en el Taller de Esmalte sobre Metales de la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas y participa activamente en la vida artística de la ciudad.

Ramiro Arrúe (Bilbao, 1892 - San Juan de Luz 1971) puso su arte al servicio de la iconografía vasca; los tipos, las costumbres y los paisajes del País Vasco fueron las fuentes de inspiración de su pintura. Perteneció a la segunda generación de artistas vascos que viajaron a París a principios de siglo y participaron a su regreso de esa inquietud renovadora que, a medio camino entre la tradición y la modernidad, convirtieron Bilbao en uno de los focos artísticos con personalidad propia más importantes de la pintura española del primer tercio del siglo XX.

Al igual que sus hermanos se formó en París donde asistió a la Academia libre La Gran Chaumière de Montparnasse, se interesó por la obra de Paul Gauguin y los posimpresionistas. Allí se relacionó con el pintor Daniel Vázquez y con el escultor francés Bourdelle, recibiendo de ambos influencia en la síntesis de los valores plásticos, la elegancia de las formas y el equilibrio de su paleta. En 1910 participó en la IV Exposición de Arte Moderno de Bilbao y poco después, en 1911 impulso la Asociación de Artistas Vascos.

Posiblemente la obra Vascos jugando a las cartas sea una de las más importantes, y un ejemplo del "novecentismo vasco", en la que Ramiro Arrúe manifiesta la influencia de Gauguin y de Cézanne.

La obra de Ramiro Arrúe fue muy extensa. Además de pintura, realizó ilustraciones de libros, carteles, diseñó decorados para el Gran Teatro de Bayonna, la Gran Ópera de París, y celebró varias exposiciones individuales en Pau, Barcelona, Madrid, Londres, Buenos Aires o Montevideo y realizó esmaltes junto a su hermano Ricardo.

La saga de los Arrúe dejó una huella profunda en el arte vasco. Sus obras, entre tradición y modernidad, siguen siendo un referente cultural y artístico. Convirtieron la identidad vasca en imagen y color, creando un legado que perdura en museos y en la memoria colectiva.

Las obras que aparecen en esta historia pertenecen a los siguientes museos:

EXPLORA LAS COLECCIONES

Romería

Museo de Bellas Artes de Álava

Autorretrato

Museo de Bellas Artes de Bilbao