Vestimenta amplia y larga, sin cuello y con mangas anchas, usada especialmente en los países musulmanes.
Prenda de ceremonia o de gala, realizada en tejido de seda adamascada creando medallones romboidales de vegetales con hilo dorado en cuyo interior se sitúan flores con hilos de colores. De corte amplio, a modo de túnica, presenta abertura total en el centro del delantero, escote a la caja y amplias mangas estilo kimono. Aberturas parciales en los laterales. La prenda se ajusta al talle con un cinturón bastante rígido, forrado con seda morada y muy guarnecido que se cierra con hebilla de clavo semicircular.
Decorado con diversas pasamanerías, realizadas combinando hilos de colores y metálicos dorados, se aplican tanto en los cantos de cuello, abertura y borde de mangas, como en los hombros y bocamangas, así como verticalmente, cubriendo las costuras de unión de las piezas que conforman la túnica. En la pechera, cinta dorada combinada con bordado de hilo dorado.
En el cinturón, bordados con hilo dorado y aplicación de dos piezas semirrígidas que con el mismo hilo forman una cadena de cinco estrellas de ocho puntas dentro de circulo.
Forro de algodón natural con vistas de seda turquesa.
En la memoria familiar se dice que fue un regalo del lider rifeño Mohammed ben Abd el Krim el Jatabi a Horacio Echevarrieta tras las negociaciones que mantuvieron para la liberación de los cautivos del "Desastre de Annual", durante la guerra del Rif, que se consumó el 27 de enero de 1923.
Segundo Horacio Cosme (Bilbao 1870 / Burceña-Baracaldo 1963) fue hijo de Cosme Echevarrieta Lascurain (1842-1903) y Jacinta Maruri Carbajal (1845-1877). Empresario, político, diplomático, mecenas y representante de la burguesía de Bizkaia a principios del siglo XX. En 1903 hereda la Sociedad Echevarrieta y Larrinaga creada por su padre, diversificando las empresas centradas inicialmente en la minería del hierro. Con Horacio al frente, la casa Echevarrieta y Larrínaga se expande a lo largo de la geografía del Estado y diversifica su actividad haciendo incursión en los negocios navieros, hidroeléctricos, cementeros e inmobiliarios, multiplicando en pocos años el valor de su herencia. Aunque conocido como gran empresario, Horacio también heredó de su padre el papel de líder político republicano (Diputado a Cortes por la Conjunción Republicana Socialista entre 1910 y 1917) manteniendo asimismo relaciones de alto nivel como el dictador Primo de Rivera o el Rey Alfonso XIII.