EU  |  ES  |  EN  |  FR  | 

Museotik Historias

Deportes vascos

Durante cientos de años se han practicado en el País Vasco una serie de modalidades deportivas cuyo origen reside en el medio rural y que hoy son conocidas bajo la denominación de deportes vascos o juegos rurales vascos.

La pelota vasca es uno de los más arraigados y antiguos en el País Vasco. Se define como un conjunto de modalidades de la pelota ideadas por los vascos o adaptadas por ellos según sus particulares normas de concebir el juego. Su origen se puede situar en el siglo XIX tras un proceso de evolución del jeu de paume practicado en Europa. Posteriormente, la diáspora vasca la extiende por el mundo y especialmente en América. El siglo XX muestra su máximo desarrollo.

El juego ha tenido muchas variantes, según el recinto donde se juega y los complementos o utensilios con los que se practica: mano, pala, guante o cesta, y se puede jugar por parejas o de modo individual.

La cesta punta o Jai Alai es una derivación de la pelota vasca. Se practica con una cesta de mimbre. En esa modalidad, la pelota se recoge con la cesta, se toma impulso y se lanza hacia el frontis (pared). Ese deporte lo creó un errenteriarra en 1888. Melchor Guruceaga se encontraba en Argentina jugando a pelota cuando sufrió una grave lesión en la muñeca, que le dejó impedido para jugar a jokogarbi o volea con la herramienta que entonces usaba. Por ello ideó, otro tipo de cesta que le permitió jugar de revés.

El levantamiento de piedra, o harri jasotze, es una de las modalidades en la que más claramente se emplea la fuerza física. Antes se utilizaban las piedras tal cual eran; actualmente se preparan según las reglas sobre materiales, formas o tamaños. Suelen llevar agarraderos y se elaboran en granito. La piedra debe levantarse del suelo y elevarse hasta el hombro para dejarla en el suelo y volver a alzarla de nuevo. En las pruebas en las que participa más de un participante (harri jasotzaile), gana aquella persona que realice más alzadas en un tiempo determinado. En otras ocasiones, una sola persona levantadora trata de superar una marca previa, propia o ajena.

La sokatira es un deporte que consiste en que dos equipos, de ocho personas cada uno, tiran de una cuerda para arrastrar al equipo contrario más allá de una línea central marcada en el suelo. Es una prueba de fuerza y trabajo en equipo, en la que el objetivo es vencer al adversario por medio del tira y afloja.

En la actualidad se practica en todo el mundo. La Federación Internacional organiza campeonatos bianuales en los que participa la selección vasca. Anteriormente, formó parte de los Juegos Olímpicos entre 1900 y 1920.

La simplicidad de este deporte hace que sea uno de los deportes más antiguos y difundidos en el mundo actual. En el País Vasco y Navarra es considerado un deporte rural o tradicional, con numerosos clubes y competiciones frecuentes.

El remo vasco tiene sus raíces en el trabajo de los pescadores, quienes competían para llegar primero a puerto para vender el pescado capturado al mejor precio. También existía otro quehacer diario, el atoaje, en el que las traineras remolcaban a los veleros en puertos de difícil acceso. Tras avistarlos desde la atalaya, las traineras recorrían grandes trayectos para hacerse con una ganancia extra. Esta competencia dio lugar a las primeras regatas espontáneas de traineras en el siglo XIX, que evolucionaron hasta convertirse en el deporte organizado y espectacular que es hoy.

La Regata de la Concha se convirtió en uno de los pilares del deporte del remo vasco. En 1871 las traineras de Pasaia y Hondarribia protagonizaron un desafío que dio lugar a la "Bandera de la Concha", competición referente en el mundo del remo vasco.

Las embarcaciones han ido evolucionando con los años. En un principio para las regatas se utilizaban las mismas traineras de madera que se usaban en la pesca; hoy en día, es una embarcación deportiva de remo, de banco fijo, con una estricta reglamentación en cuanto a peso y dimensiones. La tripulación está compuesta por 13 remeras o remeros más un patrón que, de pie en la popa y mirando a proa, dirige la embarcación con el timón.