La escena muestra el momento inmediatamente posterior al Descendimiento de la Cruz. En un primer plano, las figuras de José de Arimatea y de Nicodemo, sostienen el cuerpo inerte de Cristo. En un segundo plano aparecen representados Juan, María, que es consolada por Juan, y María de Cleofás, que alza su mano derecha. Entre los dos planos y en posición arrodillada, se distingue la figura de María Magdalena, en actitud de contenido dolor.
Sobre el rectángulo que contiene la escena descrita, en una pieza de marfil separada en forma de arco de medio punto, se han tallado las figuras del Espíritu Santo, como paloma de alas explayadas, una pareja de ángeles y nubes.
El conjunto está concebido en un lenguaje muy barroco que se manifiesta en la abigarrada composición y en el patetismo que expresan los rostros de los personajes.
La estructura que cobija este relieve de marfil es un mueble de madera ebonizada de 66 x 38,5 cm, concebido a modo de retablo. Está compuesto por un banco o predela, un cuerpo principal (que contiene el relieve de marfil descrito), flanqueado por volutas en bronce y plata, y un ático. Este último se concibe como un doble frontón entrecortado: el central, de forma triangular, se abre dentro de un frontón partido curvo.