Fotografía coloreada del buque Aizkorri-Mendi visto de estribor, mientras está atracado en un puerto. Este cuadro y la punta del proyectil Krupp (B-555) conforman un exvoto que fue depositado en la basílica de Begoña, en Bilbao, por el maquinista del buque. El buque Aizkorri-Mendi fue atacado por un submarino alemán la noche del 22 de octubre de 1917, durante su viaje de Newcastle a Bilbao. El ataque tuvo lugar mientras navegaba por aguas del canal de la Mancha, en las proximidades de Cherburgo. El sumergible, que navegaba en superficie, impactó en 28 ocasiones en la banda de estribor del vapor con su cañón Krupp de 105 mm. A pesar de los daños sufridos, el buque consiguió escapar y reparar sus averías, logrando regresar a Newcastle.
El maquinista del buque hizo una promesa a la Virgen de Begoña de colocar en su Santuario un trozo de los 28 proyectiles que recibió el buque y una fotografía del buque, si con la reparación hecha por los tripulantes llegaba a salvo a Bilbao.
Así se puede leer en la leyenda situada en la parte inferior central del cuadro:
"Habiendo sido cañoneado por un submarino el vapor Aizko(r)ri-Mendi en viaje de Newcastle á Bilbao, atravesando el canal; el día 22 de Octubre de 1917. El que suscribe maquinista prometió á su muy amada Madre Virgen de Begoña, colocar en su Santuario un trozo de los 28 proyectiles que recibió el buque y una fotografía del mismo; si con la reparación hecha por los tripulantes, llegaba salvo a su puerto de partida. A-E y C."
El buque Aizkorri-Mendi, construido en el Reino Unido en 1896, y que perteneció a la flota de la Naviera Sota y Aznar, fue un vapor con cuatro bodegas dedicado al transporte del mineral de hierro y carbón entre Bilbao e Inglaterra.
Basílica de Begoña, Bilbao