La acuarela representa al trasatlántico Alfonso XIII navegando en mar abierto, mostrado de perfil por el costado de estribor. El buque ocupa la franja central de la composición. El casco está pintado en negro, con la obra viva en rojo visible a la altura de la línea de flotación. Las superestructuras se resuelven en tonos claros, con una sucesión ordenada de cubiertas y portillos que evidencian su carácter de buque de pasaje. En el centro se alza una chimenea oscura, de la que emerge una estela de humo negro que se desplaza horizontalmente, sugiriendo viento en altura. Se distinguen dos mástiles, con aparejos y cables tensados, así como los puentes y detalles estructurales tratados con precisión lineal. El mar ocupa el primer plano, resuelto mediante pinceladas sueltas en gamas de azules profundos, con crestas espumosas en blanco que aportan dinamismo. El cielo, amplio y luminoso, está trabajado en tonalidades ocres y gris azuladas, con nubes volumétricas modeladas mediante veladuras suaves, generando profundidad atmosférica y equilibrio compositivo. La obra está firmada por el autor en el ángulo inferior izquierdo: JC Arbex 00 (Juan Carlos Arbex, 2000).
El trasatlántico Alfonso XIII, construido en La Naval de Sestao en 1923. Fue la primera embarcación construida en La Naval de Sestao, un buque de pasaje construido para la Cía Trasatlántica Española.